miércoles, 6 de febrero de 2013

La evolución explica el cómo pero no el porqué.


La evolución explica el cómo pero no el porqué.

Hoy en día la gente plantea la evolución como la teoría ideal que explica perfecta y razonadamente porque todo el universo es tal y como hoy lo conocemos. Pero la realidad es que tan solo explica como las diferentes especies de seres vivos y ecosistemas han llegado a ser lo que son en la actualidad, pero no el porqué.

Creo que todos conocemos bien la teoría darwinista (perfeccionada posteriormente por el neodarwinismo), pero por si no es así yo os la explico rápidamente.

Hay unos fenómenos biológicos llamados mutaciones que consisten en la alteración del material genético de un ser vivo. Estas mutaciones pueden ser beneficiosas, perjudiciales, o neutras. Pues bien, lo que el científico inglés explica, es que cuando hay una mutación beneficiosa para un individuo (ya que le permite adaptarse mejor al medio), se ven favorecidos respecto a los individuos que no la tienen, facilitándoles la reproducción y la supervivencia; esta es la selección natural. Cuando muchos cambios beneficiosos consiguen desarrollarse en una determinada población, acaba apareciendo una nueva especie.

Pero según se sabe por ahora, no hay ninguna ley u orden que rija o cause las mutaciones, se producen de forma inesperada y aleatoria, por azar. Y esto es decir que la evolución, que todo nuestro planeta con todos los seres vivos que hay en él, incluidos los humanos, se reduce básicamente al azar, lo cual es prácticamente imposible.

Pero alguien me podría decir, que para que haya un cambio (anatómico por ejemplo) en un individuo, solo tendría que haber unas cuantas mutaciones hasta que ocurra la adecuada; y es verdad que desde el punto de pista de un solo cambio no parece muy complicado; pero cuando vemos el conjunto, como que desde una simple célula procariota (las más sencillas) se ha llegado a un ser tan complejo como el humano, observamos que ha tenido que haber millones y millones de cambios (todos por azar claro).

Es más probable que si pudiésemos coger todas letras del Quijote las metiésemos en un bote y las agitáramos, saliese perfectamente redactado esta obra de Cervantes; que si hiciésemos lo mismo con todos los átomos del universo, apareciera la Tierra con todos sus seres vivos.

Por esto llegamos a la conclusión de que la evolución solo explica el proceso de formación de las especies, y que ha de haber algo que gobierne y dirija toda la materia. Para explicar esto (y ya es meterme en temas teológicos) me voy a apoyar en la quinta vía de Santo Tomás. En el universo observamos que todo, incluidos los seres sin conocimiento, siguen un orden y obran por un fin; conseguir lo que más les conviene, su plena evolución y desarrollo. Con esto no quiero demostrar la existencia de Dios, sino explicarles a algunas personas que la evolución no lo explica todo.

Íñigo U.

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